lunes, 15 de abril de 2013

Mi primer Medio Ironman




Este sábado se celebro la II edición del Ironman de Sevilla, (Trisur) con las distancias de media y larga.
Aquí os cuento un pequeño resumen de mi experiencia ese gran día durante algo más de 6 horas de carrera.

Llevo muchos años con el sueño de hacer algún día un Ironman y este es el primer paso antes de intentar cumplirlo. Primero hay que hacer la mitad y darte cuanta de verdad de lo que cuesta y se sufre al hacer esto y así hacerte una idea aún mejor de lo que será el Ironman.

El día 13 por la noche no dormí nada pensando en que no seria capaz de terminarlo y que me había precipitado en hacer esta prueba. Llegue a las instalaciones del CAR (Centro de alto rendimiento) un poco desanimado, pero a medida que veía el ambiente me sentía mas cómodo y con menos presión. Ya me daba igual lo que pasara, ya estaba allí y quería disfrutarlo al máximo.

9:00 horas abren los accesos a boxes y nos permiten entrar a colocar nuestras cosas, me pongo a buscar donde estaba mi bici que había pasado la noche ya en boxes. Reviso que este todo y me pongo a colocar los geles, bidones de isotónico, etc. Coloco todo el material necesario para la carrera en sus respectivas bolsas y me voy a la orilla del río a embutirme en el neopreno, por supuesto antes me unte bien en vaselina. Una vez todo preparado me lance al agua para probar que tal todo. El agua estaba un poco fría, pero después de unas brazadas ya no importaba eso.

10:30 Comienza la aventura. 1.900 metros por delante.
La salida la hago despacio y prácticamente desde las últimas posiciones, dejando a los demás participantes que se pegaran entre ellos, yo no tenia prisa, solo quería nadar a gusto, a mi ritmo y sin golpes. No se me hizo nada pesado y cuando me quise dar cuenta ya estaba dando la vuelta. Mire mi reloj y vi. que ya solo me quedaban 1000 metros, ya estaba chupado y me di cuenta que al menos la natación la lograría terminar. Salí del agua en 41 minutos, algo mas de lo que pensaba pero muy bien, reservándome en todo momento.

Lo siguiente la bici. 90 kms. La transición no es muy rápida, pero tengo tantas cosas en la cabeza que repaso dos o tres veces si llevo todo antes de dirigirme a recoger la bici. Una vez que ya parece que lo tengo claro corro a por ella. Me cuesta un poco poner orden en la bici, el cuenta kilómetros no va y algo suena raro en la bici. No abre pinchado??? Yo sigo hasta llegar a un sitio sin tráfico y poder mirar que pasa. Una vez que salimos de Sevilla y nos metemos en carretera comienza a funcionar el velocímetro, me daba igual saber los kilómetros que llevaba, pero si que quería saber la velocidad para saber que ritmo llevaba. El ruido me di cuenta que era el bote de espuma por si pinchaba que golpeaba con el cuadro, así que me tuve que acostumbrar a llavar ese ruido cada vez que pillaba un bache. Al principio me pasaron algunos ciclistas pero yo seguía a mi ritmo, no quería acelerarme y desgastarme mucho. Solo pensaba en no despistarme en la comida y la bebida y cada media hora comía algo y daba un sorbo de isostar cada vez que notaba la boca seca. Pronto me quede sin agua, pero el primer avituallamiento estaba cerca. La sorpresa me la lleve cuando llegue allí y solo había botellas tiradas en el suelo, parecía que había pasado por allí un batallón de soldados sedientos, ya no quedaba agua. Tuve que resistir con apenas dos dedos de líquido dando sorbitos hasta la mitad de la prueba. Allí antes de llegar un coche de la organización se acerco a mí y me ofreció una botella. Era lo mejor que me podía pasar, creo que le mire al hombre con la cara de un niño que recibe su regalo de reyes. Bebí agua y me dispuse a bajar la cuesta de la media fanega, mientras bajaba solo pensaba en dos cosas, primero que si me caía a la velocidad que llevaba 50-60 Kms/h no encontrarían nada de mi porque me habría desintegrado y segundo que todo eso que bajaba luego tendría que subirlo. Una vez abajo había que subir un poco más y allí teníamos el segundo avituallamiento, allí si había de todo. Cogí más agua y algún gel por si me quedaba sin energía en la subida. La subida fue dura, pero me motivaba ver que no iría tan mal cuando veía a gente que aun bajaba la cuesta. Una vez arriba ya todo era más llano, con subidas y bajadas pequeñas. Hay fue cuando mas disfrute del recorrido, me acople a la bici y empecé a pasar a gente, me sentía cada vez mejor y veía que mi media era cada vez mejor.
Una vez en las calles de Sevilla ya tenia claro que esta parte ya estaba superada y solo me faltaba correr, solo tenia la duda de si mis piernas aguantarían después de tantas horas sin pisar el suelo.

Carrera a pie: 21 kms
Me calce las zapatillas, mi gorra y por ello. Ya solo era correr o andar si no podía, ya lo tenía mas cerca. Empecé muy cómodo, adelantando a gente desde el primer momento, al principio un poco desconcertado con tanto cartel donde no sabia que dirección tomar. Al llegar al kilómetro 5 me pasó lo mismo que con la bici y ya no quedaba agua, solo unos trozos de naranja para morder, aguante como pude con la naranja, más que nada para estar entretenido y no pensar en lo que aún me quedaba. Pronto llegue al kilómetro 10 y allí me encontré con Mario y su hermano que le acompañaba con los patines. El no dejaba de animar y darle agua que compartió conmigo muy amablemente. Nos pusimos a hablar y juntos seguimos corriendo, su ritmo era bueno y yo prefería llevar compañía que seguir solo, así que mi aventura siguió y termino con el, al que tengo que agradecer su compañía y el agua tan fría que no falto en ningún momento. Muchas gracias a ti y a tu hermano. Así llegamos a meta donde terminamos en 6 horas y 4 minutos.

FINISHERS
Lo he logrado, y espero que este sea el primero de muchos en el camino del ironman.

Sta

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