Este sábado se celebro la II edición del Ironman de Sevilla, (Trisur) con
las distancias de media y larga.
Aquí os cuento un pequeño resumen de mi experiencia ese gran
día durante algo más de 6 horas de carrera.
Llevo muchos años con el sueño de hacer algún día un Ironman
y este es el primer paso antes de intentar cumplirlo. Primero hay que hacer la
mitad y darte cuanta de verdad de lo que cuesta y se sufre al hacer esto y así
hacerte una idea aún mejor de lo que será el Ironman.
El día 13 por la noche no dormí nada pensando en que no
seria capaz de terminarlo y que me había precipitado en hacer esta prueba. Llegue
a las instalaciones del CAR (Centro de alto rendimiento) un poco desanimado,
pero a medida que veía el ambiente me sentía mas cómodo y con menos presión. Ya
me daba igual lo que pasara, ya estaba allí y quería disfrutarlo al máximo.
9:00 horas abren los accesos a boxes y nos permiten entrar a
colocar nuestras cosas, me pongo a buscar donde estaba mi bici que había pasado
la noche ya en boxes. Reviso que este todo y me pongo a colocar los geles,
bidones de isotónico, etc. Coloco todo el material necesario para la carrera en
sus respectivas bolsas y me voy a la orilla del río a embutirme en el neopreno,
por supuesto antes me unte bien en vaselina. Una vez todo preparado me lance al
agua para probar que tal todo. El agua estaba un poco fría, pero después de
unas brazadas ya no importaba eso.
10:30 Comienza la aventura. 1.900 metros por
delante.
La salida la hago despacio y prácticamente desde las últimas
posiciones, dejando a los demás participantes que se pegaran entre ellos, yo no
tenia prisa, solo quería nadar a gusto, a mi ritmo y sin golpes. No se me hizo
nada pesado y cuando me quise dar cuenta ya estaba dando la vuelta. Mire mi
reloj y vi. que ya solo me quedaban 1000 metros, ya estaba chupado y me di cuenta
que al menos la natación la lograría terminar. Salí del agua en 41 minutos,
algo mas de lo que pensaba pero muy bien, reservándome en todo momento.
Lo siguiente la bici. 90 kms. La transición no es muy rápida,
pero tengo tantas cosas en la cabeza que repaso dos o tres veces si llevo todo
antes de dirigirme a recoger la bici. Una vez que ya parece que lo tengo claro
corro a por ella. Me cuesta un poco poner orden en la bici, el cuenta kilómetros
no va y algo suena raro en la bici. No abre pinchado??? Yo sigo hasta llegar a
un sitio sin tráfico y poder mirar que pasa. Una vez que salimos de Sevilla y
nos metemos en carretera comienza a funcionar el velocímetro, me daba igual
saber los kilómetros que llevaba, pero si que quería saber la velocidad para
saber que ritmo llevaba. El ruido me di cuenta que era el bote de espuma por si
pinchaba que golpeaba con el cuadro, así que me tuve que acostumbrar a llavar
ese ruido cada vez que pillaba un bache. Al principio me pasaron algunos
ciclistas pero yo seguía a mi ritmo, no quería acelerarme y desgastarme mucho. Solo
pensaba en no despistarme en la comida y la bebida y cada media hora comía algo
y daba un sorbo de isostar cada vez que notaba la boca seca. Pronto me quede
sin agua, pero el primer avituallamiento estaba cerca. La sorpresa me la lleve
cuando llegue allí y solo había botellas tiradas en el suelo, parecía que había
pasado por allí un batallón de soldados sedientos, ya no quedaba agua. Tuve que
resistir con apenas dos dedos de líquido dando sorbitos hasta la mitad de la
prueba. Allí antes de llegar un coche de la organización se acerco a mí y me ofreció
una botella. Era lo mejor que me podía pasar, creo que le mire al hombre con la
cara de un niño que recibe su regalo de reyes. Bebí agua y me dispuse a bajar la
cuesta de la media fanega, mientras bajaba solo pensaba en dos cosas, primero
que si me caía a la velocidad que llevaba 50-60 Kms/h no encontrarían nada de
mi porque me habría desintegrado y segundo que todo eso que bajaba luego tendría
que subirlo. Una vez abajo había que subir un poco más y allí teníamos el
segundo avituallamiento, allí si había de todo. Cogí más agua y algún gel por
si me quedaba sin energía en la subida. La subida fue dura, pero me motivaba
ver que no iría tan mal cuando veía a gente que aun bajaba la cuesta. Una vez
arriba ya todo era más llano, con subidas y bajadas pequeñas. Hay fue cuando
mas disfrute del recorrido, me acople a la bici y empecé a pasar a gente, me sentía
cada vez mejor y veía que mi media era cada vez mejor.
Una vez en las calles de Sevilla ya tenia claro que esta
parte ya estaba superada y solo me faltaba correr, solo tenia la duda de si mis
piernas aguantarían después de tantas horas sin pisar el suelo.
Carrera a pie: 21 kms
Me calce las zapatillas, mi gorra y por ello. Ya solo era
correr o andar si no podía, ya lo tenía mas cerca. Empecé muy cómodo,
adelantando a gente desde el primer momento, al principio un poco desconcertado
con tanto cartel donde no sabia que dirección tomar. Al llegar al kilómetro 5
me pasó lo mismo que con la bici y ya no quedaba agua, solo unos trozos de
naranja para morder, aguante como pude con la naranja, más que nada para estar
entretenido y no pensar en lo que aún me quedaba. Pronto llegue al kilómetro 10
y allí me encontré con Mario y su hermano que le acompañaba con los patines. El
no dejaba de animar y darle agua que compartió conmigo muy amablemente. Nos
pusimos a hablar y juntos seguimos corriendo, su ritmo era bueno y yo prefería
llevar compañía que seguir solo, así que mi aventura siguió y termino con el,
al que tengo que agradecer su compañía y el agua tan fría que no falto en ningún
momento. Muchas gracias a ti y a tu hermano. Así llegamos a meta donde
terminamos en 6 horas y 4 minutos.
FINISHERS
Lo he logrado, y espero que este sea el primero de muchos en el camino del ironman.
Lo he logrado, y espero que este sea el primero de muchos en el camino del ironman.
Sta
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